Este 26 de septiembre se cumplen 50 años del undécimo (duodécimo contando el lanzamiento americano del álbum Magical Mystery Tour) álbum de estudio publicado por la banda británica The Beatles que, además de posicionarse como uno de los favoritos entre el público, concluye magistralmente la trayectoria de este grupo: Abbey Road.

El proyecto en donde los cuatro músicos, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Star, dieron lo mejor de sí mismos, fue lanzado el 26 de septiembre de 1969 en el Reino Unido, y el 1 de octubre del mismo año en Estados Unidos.

© REUTERS – Los miembros de los Beatles en Tittenhurst

Cuando se habla de The Beatles, también se trata de los máximos ganadores en la historia de la música al tener seis álbumes certificados con disco de diamante, uno de ellos, Abbey Road, que es considerado una obra de arte al margen del lugar y la función que ocupa en la discografía de los Beatles.

Las presentaciones sobran si se trata de los mitos alrededor de la grabación, la icónica portada y la relación entre los miembros, pero de lo que no hay duda ni rumor es en lo trascendental que es en relación a su contenido musical, desde la combinación de melodías, ritmos y armonías, hasta su disposición en estrofa-puente-estribillo y las armonías vocales de Paul, John y George, cantando al amor y la vida.

‘Something’, ‘Come Together’ y ‘Oh! Darling’ son algunos de los títulos que destacan, sin dejar de mencionar un lado B, quizá el mejor que se haya grabado alguna vez y donde demostraron que tenían mucho que aportar a la música; un lado B con un medley, o comúnmente conocido como popurrí, de 16 minutos dividido en ocho partes hilvanadas magistralmente con el acompañamiento de una orquesta de 30 músicos dirigidos por George Martin, el productor.

Además, es imposible describir el álbum sin mencionar a George Harrison, que sobresale como compositor al firmar dos de las canciones más queridas e imponentes ‘Something’ y ‘Here Comes The Sun’.

En 2003 Abbey Road ocupó el puesto número 14 en la lista realizada por la revista Rolling Stone de ‘Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos’, también entró en la lista de álbumes británicos en el número 1 y permaneció allí durante un total de diecisiete de sus 81 semanas en la lista. En Estados Unidos, pasó once semanas en el número 1 durante su estadía inicial de 83 semanas.

El verdadero (penúltimo) final

Parecía el final (lo fue) pero no lo fue: las grabaciones de Abbey Road comenzaron en enero de 1969 y fue lanzado en el mismo año, pero Let It Be, que había sido grabado con anterioridad, fue lanzado hasta 1970, lo que convierte al álbum de la icónica portada (una fotografía donde se pueden ver a los cuatro Beatles en el cruce de Grove End Road con la calle Abbey Road) en el último álbum grabado por la banda.

El objetivo era crear grabaciones cuidadosamente elaboradas con ambiciosos arreglos musicales, por ello McCartney le pidió a George Martin, el famoso “quinto Beatle”, que participara, así, el álbum fue producido y orquestado por él. Martin declaró años después que con la grabación de Abbey Road había sido muy feliz.

Las primeras sesiones se dieron en enero de 1969, cuando se reúnen nuevamente para grabar nuevos temas, lo que da como resultado ‘Oh! Darling’, ‘Something’, ‘I Want You (She’s So Heavy)’ (grabado en los estudios Trident), ‘You Never Give Me Your Money’ (grabado en los estudios Olympic Sound) y ‘Octupus’s Garden’, los primeros en registrarse.

Imagen de la sesión fotográfica para Abbey Road

Fue el 20 de agosto cuando terminaron la versión definitiva de ‘I want you (She´s So Heavy)’ y la última vez que los cuatro músicos grabaron juntos. El 25 de agosto se hizo el remezcla final de lo que sería Abbey Road, y que este septiembre de 2019 cumple 50 años, lo que Apple Corps Ltd./Capitol/UMe celebrará con una edición especial dotada de trabajos de remezcla en estéreo, restauración y limpieza digital, basándose en las cintas analógicas originales de 8 canales de las sesiones de los Beatles para el álbum, siempre manteniendo la esencia de lo que el mítico productor George Martin y los músicos creían en como debían sonar cada una de sus composiciones y grabaciones.

La fotografía que todos quieren tomar(se)

El título para esta obra iba a ser Everest, que era la marca de cigarrillos que fumaba uno de los ingenieros de grabación, Geoff Emerick; la fotografía para la portada iba a ser tomada en el mismísimo monte Everest, pero nadie quiso viajar a Nepal y cuentan que, cuando preguntaron dónde harían finalmente las fotos, McCartney dijo: “en la calle de enfrente”. Fue así como se dio origen a una de las portadas más famosas de la historia de la música, en donde el grupo se observa en el paso peatonal del cruce de Grove End Road con la calle Abbey Road, frente a los estudios donde se grabaron casi todas sus canciones desde 1962. Fue el único álbum que los Beatles lanzaron en donde no se presentaba el nombre de la banda ni el título del LP en el frente.

La emblemática fotografía fue tomada el 8 de agosto de 1969, alrededor de las 11:30 de la mañana, por el fotógrafo Iain Macmillan. Tuvo alrededor de 10 minutos para realizar la captura, pues la policía tuvo que detener el tráfico que había alrededor. El concepto fue desarrollado por Paul McCartney y John Kosh, el director creativo de Apple Records, el sello discográfico de The Beatles.

Se tomaron seis fotos y la quinta fue la elegida. El automóvil Volkswagen Escarabajo que aparece estacionado detrás, solía estar en ese lugar y se intentó pedir que se retirara, pero no encontraron a su dueño. Fue subastado en 1986 en un precio millonario.

© Iain Macmillan para la portada del álbum Abbey Road

‘Como solíamos hacerlo’

Cuando Paul McCartney llamó a George Martin a principios de 1969 para pedirle que produjera Abbey Road, Martin dudó: estaba harto de las luchas internas y el rencor que había presenciado cuando la banda grabó las pistas para Let it Be, sin embargo, aceptó diciendo “Solo si me dejas producirlo como solíamos hacerlo.”.

El álbum se compone de dos lados un tanto diferentes en cuanto a su carácter, diseñados para tener los puntos de vista de McCartney y John Lennon: el lado A (para complacer a Lennon) es una colección de canciones sueltas, mientras el lado B (para complacer a McCartney) consiste en una larga serie de composiciones, muchas de ellas relativamente cortas, y unidas entre sí por “puentes” musicales.

Un suceso importante previo al inicio de las sesiones de trabajo fue que Lennon y Yoko Ono, su esposa, resultaron heridos en un accidente automovilístico. Lennon tenía 17 puntos y Yoko también resultó gravemente herida. Como resultado, se perdió las primeras sesiones, sin embargo, una canción suya abre el disco y se trata de Come Together’, por la cual fue demandado en 1973 porque la línea inicial era muy similar a una de ‘You Can’t Catch Me’, de Chuck Berry. El acuerdo extrajudicial obligó a Lennon a grabar tres canciones cuya propiedad fuera para la editorial del demandante; estas fueron a parar como covers a su disco como solista Rock’ n ‘Roll (1975). ‘Come Together’ es una canción dominada por una base de blues y muchos la consideran como una de las mejores pistas de apertura en cualquier álbum.

John también aportó con ‘I Want You (She’s So Heavy)’, canción de la cual se grabó la pista de ritmo en febrero de 1969 en Trident Studios en Soho’s Wardour Street, y se continuó trabajando hasta agosto. La canción terminada era una composición construida a partir de dos versiones de esta y se vuelve a asomar el cimiento blues. El tema fue dedicado a Yoko Ono.

De acuerdo con la historia, Yoko Ono estaba tocando la ‘Sonata Moonlight’ de Beethoven en el piano y Lennon le pidió que tocara los acordes hacia atrás, formando así la base de ‘Because’, otro corte destacado de John: mágica y bella composición en la que se aprecia la utilización de las armonías vocales, una gran muestra de trabajo colectivo, sumada a lo que pasa en ‘Sun King’, en donde, de acuerdo con George Harrison, las partes de guitarra se inspiraron en el sonido del gran éxito de Fleetwood Mac, ‘Albatross’.

Paul McCartney sumó ‘Maxwell’s Silver Hammer’ y la semi bluesera ‘Oh! Darling’ (en la que invirtió mucho tiempo perfeccionando la interpretación vocal), piezas de las que dijo Lennon “sólo le gustarían a las abuelitas”.

Ringo Starr, por su parte, hizo su mejor esfuerzo y escribió ‘Octopus’s Garden’, a la que se le sumaron extraordinarios arreglos. Hoy en día es identificada como uno de los temas clásicos para acercar a los niños a la música de los Beatles. Se dice que los efectos de sonido de burbuja en la canción fueron creados por Starr soplando a través de una pajita en un vaso de leche.

‘Here Comes The Sun’ fue grabada en la ausencia de John Lennon y por primera vez no toca ningún instrumento. George Harrison estaba sentado en el jardín de la casa de campo de Eric Clapton cuando comenzó a escribirla.

Harrison también contribuyó con ‘Something’, elegida como la mejor canción de Abbey Road y como la canción de amor perfecta, de hecho, era la favorita de Lennon. Esta fue dedicada a su esposa Pattie Boyd (aunque el propio Harrison dijo años más tarde que estaba inspirada en la diosa Krishna). Es la canción del grupo con la mayor cantidad de covers después de ‘Yesterday’ y fue calificada por Frank Sinatra como “la mejor canción de amor”.

La parte del final del disco es un medley de 16 minutos en el lado B: parte de ‘You Never Give Me Your Money’, sigue con ‘Sun King’, ‘Mean Mr. Mustard’ y ‘Polythene Pam’ de Lennon; luego McCartney con ‘She Came In Through The Bathroom Window’, los hermosos ‘Golden Slumbers’ y ‘Carry That Weight’, y para finalizar, ‘The End’, en donde se pueden escuchar los solos de guitarra de Paul McCartney, George Harrison, John Lennon y, además, de Ringo Starr, que contribuye con el único solo de batería que grabaría en su carrera con la banda. Estos temas eran composiciones sin terminar pero McCartney llegó al estudio con la idea de agarrar los pedazos de cada uno y unirlos para convertirlos en uno solo.

Finalmente pero no, ‘The End’, que tiene el título más apropiado para ser el ‘último’ track del último álbum en ser grabado por los Beatles. Para muchas personas el mensaje final se resume en estas líneas:

Se trata de un sentimiento que parecía resumir tanto a la banda como a la década en la que había sonado tan exquisitamente.

Pero, antes de despedir la última grabación del grupo, no se puede dejar de lado ‘Her Majesty’, la verdadera canción final del álbum, que rompe un récord de los Beatles como la canción más corta que jamás hayan grabado, con una duración de solo 23 segundos.